CUBREBOCAS… ¿mil usos?

por Enrique García y García
5 diciembre, 2020

CUBREBOCAS… ¿mil usos?

 

La pandemia que vivimos ha modificado nuestra forma de vida al extremo que ya afecta la salud mental de millones de personas en todo el mundo. No es para menos porque si bien es cierto nos hemos venido adaptando a la nueva didáctica escolar, a las formas de convocar y llevar acabo congresos profesionales, a comprar en línea infinidad de productos, etcétera, el estar por varios meses enclaustrados ya nos afecta, por el tiempo de encierro mismo, y porque el problema aún no tiene soluciones a corto plazo, y las defunciones y contagios están a la orden del día, máxime que la vacuna sigue su proceso normal de desarrollo.

 

Es lamentable que nuestro País aparezca casi siempre en los primeros lugares de los países que peor atienden la crisis sanitaria y parte de la génesis estriba en que, desde el principio se le ha considerado un mal menor y pasajero. La realidad demuestra todo lo contrario y es inconcebible que la autoridad de salud federal no reconozca el mínimo error de estrategia y por el contrario se vanagloria de sus medidas para el control de la desafortunada situación.

 

Muchos países del orbe manejan exitosamente la crisis de diversas maneras y una característica común es que las máximas autoridades de gobierno han predicado con el ejemplo, aplicando medidas fundamentales basadas en una lógica común y corriente. Hace aproximadamente seis meses, el que esto relata propuso una forma gráfica para entender la protección contra el contagio del virus a través de diagramas simples de fácil comprensión, utilizando principios de la Lógica Matemática1.

 

Una de las tres medidas primordiales es el uso de cubrebocas, misma que los países vanguardistas en la atención de la crisis la implantaron desde que empezó la pandemia, en los primeros meses del año, mientras que en nuestro País se inició hace apenas uno o dos meses y, lo más lamentable es que la autoridad sanitaria federal todavía duda de su eficacia para detener el Covid-19, cuando hay basta evidencia científica que la demuestra. Adicionalmente, es inconcebible que el Presidente de la República no lo use, al igual que la mayoría de sus correligionarios y autoridades que dependen de él.

 

Otro agravante es lo que entiende la población de la palabra cubrebocas y lo aplican ad litera y vemos muchísima gente cubriendo solamente la boca; lo que salva la situación es que las mascarillas están diseñadas para cubrir boca y nariz. Es pertinente aclarar que el virus sale mayormente por la boca de la persona contagiada y por el contrario, la inhalación se hace por la nariz, donde las fosas nasales la peculiaridad de proteger la entrada del aire ambiental.

 

Para evitar el falso entendimiento del término “cubrebocas” me permito sugerir que poco a poco se cambie el nombre a “mascarillas”. Así las cosas, la compresión de la palabra sería mucho mejor y además le da un toque más formal. Cabe señalar que en otras latitudes se usan los términos parecidos a mascarillas: mask, masque, maske y maschera, que aplican para los idiomas inglés, francés, alemán e italiano, respectivamente.

 

Por otro lado, hace unas semanas, la intensa radiación solar, aunada a altos niveles de contaminación por partículas suspendidas, dióxidos de azufre y óxidos de nitrógeno, originaron la formación del ozono malo en la troposfera y que se acumuló en la atmósfera de la Megalópolis con las consecuencias que ya se han indicado en este mismo espacio2y3.

 

Para atender la contingencia ambiental, no faltaron dizque peritos en la materia que señalaron la urgencia de reforzar el uso de los llamados cubrebocas para detener la inhalación del mencionado ozono, O3. No cabe duda que la ignorancia es atrevida porque estamos hablando de agentes dañinos de características mucho muy diferentes y, en particular su tamaño.

 

Para mejor comprensión de las dimensiones de diferentes partículas se dan a continuación varios compuestos, su tamaño, orden de magnitud en metros y la forma de protección. Te pido calma en la lectura, paciente lector.

 

Gotas de agua, milímetros, 10-3, paraguas; Polvo, décimas de milímetros, 10-4, “parapolvos”; Aerosoles PM2.5 y PM10, centésimas de milímetros,10-5 “para-aerosoles”; Covids, milésimas de milímetros, o micras, 10-6, “para-covids” (mascarillas N95); Ozono, millonésimas de micras o picras, 10-12, “para-ozono” (mascarillas FFP2).

 

Es de señalar que para enfrentar la creciente crisis en comento, el gobierno de la CDMX ha anunciado muy recientemente nuevas medidas para evitar los contagios, pero hay algunas que no tienen efecto alguno como la colocación de filtros y tapetes “sanitizadores” a las entradas del centro histórico, y solamente sirven para presumir que se atiende el problema de salud existente. Pero bueno, todo suma.

 

Desafortunadamente, no se ve el final de la presente situación de salud puesto que aunque la vacuna está cerca de salir al mercado, su aplicación será eficaz sólo para el Covid-19; recientemente han aparecido evidencias de la mutación de este virus a otro el Covid-21 y la vacuna arriba señalada no servirá. El mecanismo de formación no lo conozco en detalle, pero debe ser similar a la forma en que los virus de la influenza se propagan y mutan, es decir, la radiación electromagnética induce en los existentes una mayor diseminación y mutación desconocida. Tal parece que las condiciones ambientales del orbe propician esos cambios genéticos.

 

Las protecciones inician con los paraguas y terminan con los “paraozonos” y ya adivinas aguzado lector, que los típicos cubrebocas para protegerse del Covid-19 no sirven para detener la inhalación del maléfico ozono, no son “mil usos” y por ello hay mascarillas muy especializadas. ¡Hay niveles!

 

A protegernos con mascarillas y vacunas, no hay de otra.

 

1 “LÓGICA MATEMÁTICA… lógica” Glosas. E. García y G. Mayo 2020. México.

LÓGICA SANITARIA… lógica – Glosas

2 “OZONO… ¿bueno o malo? Glosas. E. García y G. Mayo 2013. México.

OZONO … ¿bueno o malo? – Glosas

3 “OZONO… ¿qué pasa?” Glosas. E. García y G. Mayo 2016. México.

OZONO…¿qué pasa? – Glosas

6 de diciembre del 2020

    2 comentarios

  • Manuel 10 diciembre, 2020
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    Valiosa sustentada información, que pienso Excélsior sería reconocido más, si le diera muy amplia adicional difusión. Reitero mi personal aprecio a su labor, don Enrique.

    • Enrique García y García 29 diciembre, 2020
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      Gracias mil por sus comentarios que mucho aprecio. El opinar sobre cosas “técnicas” es cuesta arriba porque no es de interés popular, sin embargo hay que seguir insistiendo. Saludos.

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