VIGILANTES DOWN…¿por qué no?

por Enrique García y García
12 octubre, 2015
Las tareas educativas siguen ocupando un lugar preponderante en el quehacer nacional e internacional y malo fuera que no, pues en el mundo se requiere educación en todos los niveles y en temas de actualidad.

 

En nuestro País, la Reforma Educativa incluye aspectos cuantitativos y cualitativos pues la población crece y ahora más que nunca demanda calidad. Sobre este último renglón se habla de incorporar elementos que permitan a los alumnos asimilar de mejor manera los conceptos que tratan, pero no basta. Hay que reformar esquemas básicos educativos desde los cimientos de tal manera que se forme al alumno como ser humano de bien y que desde temprana edad se le haga partícipe del entorno en el que vive, aún y cuando éste sea complejo.

 

En efecto, el tema ambiental se complica cada vez más porque la actividad humana crece e irremediablemente se depreda el medio ambiente, por lo que hay que regular el desarrollo de manera que éste sea sustentable como se señalaba en Excélsior1. El establecimiento y aplicación de directrices es importante pero también es imprescindible agregar una componente fundamental que es la Educación Ambiental.

 

A través de ese camino es como podremos asegurar el cuidado y preservación de nuestro hábitat y es por ello que los temarios educativos al tratar el tema del agua deben incorporar el enfoque de calidad y no solamente el de cantidad, aspecto que ya se atiende desde temprana edad.

 

La gran mayoría de los programas de educación primaria, secundaria y preparatoria, e incluso los de organizaciones ecologistas no gubernamentales,  evaden el renglón de calidad de agua y lo reservan a los expertos, cuando es posible que desde el nivel básico ya lo incorporen a sus conocimientos y puedan realizar mediciones siguiendo una metodología de carácter científico. Aprenden haciendo.

 

En este mismo espacio2 hemos abordado el tema compartiendo experiencias en las que los niños y jóvenes actúan como verdaderos vigilantes del agua. En el Municipio de León se ha avanzado significativamente en ese renglón y a esta fecha ya se tienen  alrededor 11 mil niños capacitados en la materia, que estudian en 75 escuelas primarias, incluyendo públicas y privadas, urbanas y rurales, de tal manera ningún sector queda sin atender.

 

Sin embargo faltaba un segmento de cubrir que corresponde a niños con capacidades diferentes: el de niños que tienen el síndrome de Down. En nuestro País existen algunas escuelas especializadas 3, 4 que atienden la educación de estos chicos desde temprana edad, pero el tema ambiental no lo tocan específicamente y se concentran en aspectos básicos como la lectura y escritura, que demandan un conocimiento y experiencia del profesorado como señalan algunos autores4 .

 

El conseguir interés por temas científicos y tecnológicos para todo público es un reto permanente para quienes trabajamos en ello y más aún cuando el auditorio son niños, pero se logra con paciencia una vez que se comprende su forma de entendimiento para  situarse en su nivel; así, para enseñar conceptos de calidad de agua a chicos de primaria es menester encontrar la didáctica adecuada usando recursos como la narración de un cuento.

 

La situación con los niños que tienen la condición Down es diferente e implica mayor dificultad pues su raciocinio es distinto por lo que hay que identificar las formas con las que ellos perciben el entorno ambiental y éste se consigue con el respaldo de sus sentidos, algunos muy desarrollados como el olfato y el oído.

 

El lograr una metodología para enseñar los conceptos que caracterizan la calidad del agua como temperatura, pH, turbidez y oxígeno disuelto, ha sido un reto mayúsculo pero poco a poco se ha ido venciendo al grado que 13 alumnos del  Centro de Recuperación Infantil de la ciudad de León, Gto., están siendo capacitados con éxito en la identificación de las características de calidad de agua ya aludidas, y además su registro en tarjetas especializadas. Admirable.

 

El reto adicional es convertir a ese grupo de Vigilantes del Agua en educadores para sus compañeros más chicos, y también considero que se logrará. Sí, aunque no lo creas amigo lector.

 

Hoy día puedo afirmar que los niños con el síndrome de Down pueden comprender el medio ambiente y sus problemas, y colaborar en su medida a velar y proteger el recurso fundamental que es el agua y convertirse en sus Vigilantes Down, ¿por qué no? SÍ se puede.

 

 

1 “LAUDATO SI’…un mensaje urbi et orbi” E. García y G. Excélsior, mayo 2015.http://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2015/07/09/1033727

 

2 ”Aquae Custodes”…en acción. E. García y G., Glosas, agosto 2012.

 

 

3 Recuperación Infantil de León, A. C.  León, Gto. 2015

 

 

4 Educación para niños con Síndrome de Down. Organización TEDI, Monterrey, N.L. 2015  http://tedi.org.mx/?gclid=CK-Uwt2At8gCFQuoaQodG5cGLQ#/queEs 

 

5 “Síndrome de Down. Lectura y Escritura” M.V. Troncoso, M.M del Cerro, Fundación Iberoamericana Down21, 2009