EL CAMBIO CLIMÁTICO Y EL OZONO

por Enrique García y García
5 junio, 2013

La contaminación atmosférica se ha originado básicamente a partir del uso inadecuado de hidrocarburos, del carbón, gases provenientes de la quema de barbechos agrícolas y a ello se adiciona la presencia de vapores generados desde el fondo de la tierra. La mayor proporción corresponde a las emisiones originadas por el hombre, con el uso de vehículos para transporte de pasajeros y carga, la generación eléctrica a partir de combustóleos o carbón, y las diversas aplicaciones  industriales.

 

No es novedad alguna que dicha contaminación origina el cambio climático cuyos efectos constatamos diariamente, sin embargo la forma que se genera involucra diversos procesos físicos y químicos que son complejos y por ende difíciles de explicar a un público en general. No obstante, es preciso atender el tema y cambiar el léxico, eliminando tecnicismos propios de quienes tienen una  formación académica o actividad profesional vinculadas con el tema.

 

La calidad del aire de la Ciudad de México y área conurbada, está caracterizada a través de un conjunto de indicadores, denominado Índice Metropolitano de Calidad del Aire, IMECA, que sirven de base para determinar los niveles de contingencia atmosférica, sus efectos en la salud y las medidas de protección que se deben tomar.

 

La norma1 que lo establece fue publicada en el 2006, y en ella se describen los seis índices IMECA: O3 (ozono), NO2 (dióxido de nitrógeno), SO2(dióxido de azufre), CO (monóxido de carbono) y dos más relacionadas con las  partículas suspendidas en el aire, denominadas PM10 y PM 2.5 . (en esas últimas se encuentran las llamadas biopartículas, que contienen bacterias de distintos tipos). A ese conjunto sugiero agregar, la radiación ultravioleta (UV) como un séptimo indicador, pues además de que per seconstituye un agente perjudicial directo, es fundamental para la formación de uno de ellos: el ozono.

 

Ese ozono presenta dos aspectos, uno bueno y otro malo, que se han discutido ampliamente en diversas instancias 2 y ahora se hace énfasis en su participación como agente contaminante climático de vida corta SLCF ( por sus siglas en inglés short-live climate forcer)

 

Hace unos años se pensaba que el cambio climático se daba como consecuencia del calentamiento de la atmósfera, provocado por la captura de radiación infrarroja solar por los contaminantes primarios arriba señalados salvo el ozono, ya que éste es un contaminante secundario formado por reacciones fotoquímicas, causando estragos directos en la salud a determinadas concentraciones. Recientemente, expertos en la materia incluyendo al Nóbel Mario Molina,  han  señalado 3 que ese gas se debe considerar además como un importante  “forzador climático de vida corta”, contribuyendo así a un mayor calentamiento global; otro aspecto del ozono “malo”. Es pertinente la aclaración de que la mayoría de dichos SLFC, son compuestos de poca duración que transgreden el clima y provocan un mayor calentamiento atmosférico.

 

El Protocolo de Montreal es el acuerdo internacional mediante el cual los países firmantes se comprometen a disminuir las emisiones de gases que destruyen la capa de ozono de la estratósfera, más alejada de la atmósfera, que nos protege de la radiación solar. El compromiso era suprimir paulatinamente los gases CFC y HCFC (clorofluorcarbonados) usados en la refrigeración electrodoméstica e industrial, extintores de fuego, etc., y substituirlos con otros que no contuvieran ni cloro ni bromo y así surgieron los HFC (hidrofluorcarbonados). En el informe de alusión previa, se anuncia que algunos de éstos, son gases de efecto invernadero muy potentes y se deben considerar como SLFC y es menester suprimirlos, lo que daría lugar a un addendum al protocolo en comento.

 

Así las cosas la situación ambiental se complica pues además de trabajar para suprimir los contaminantes comunes, bióxidos de carbono, nitrógeno y azufre, y partículas volátiles inertes y biológicas, ahora es necesario realizar acciones para evitar la producción de los SLFCs, entre los que se encuentran el carbono negro, metano, HFCs y por supuesto el ozono. Este último juega un doble papel preponderante: se genera a partir de sus precursores afectando la salud y, a la vez se suma a los contaminantes que producen el calentamiento global y por ende el cambio climático.

 

Es por ello que se deben tomar medidas urgentes para evitar las causas de generación de contaminantes que a corto plazo y directamente dañan la salud de la población y a mediano y largo plazos, repercuten en el cambio climático. Tareas difíciles con muchas aristas que hay que atender de manera puntual.

 

 

En el Día Mundial del Medio Ambiente del 2013.